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 jueves,10
 
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-La cita virtual fue una oportunidad para compartir con los representantes regionales en la Convención Constitucional, las visiones, inquietudes y necesidades de la casa de estudios respecto al desarrollo de la educación superior en esta zona extrema y su rol de institución estatal.

 

Extendiendo una invitación a los/as cinco constituyentes electos/as de la región, el equipo directivo de la Universidad de Magallanes, encabezado por el rector Juan Oyarzo, pudo sostener, este martes, un primer encuentro en modalidad telemática, con tres de ellos/as: Elisa Giustinianovich, Mauricio Daza y Lidia González (Rodrigo Álvarez y Margarita Vargas se excusaron por compromisos previamente pactados), reunión que tuvo por objetivo dialogar acerca de la realidad que vive el plantel estatal en términos de desarrollo y, a su vez, plantear la disposición institucional de seguir aportando con procesos participativos que puedan servir de insumo para el trabajo de quienes serán las y los representantes de Magallanes en la Convención Constitucional que parte en julio próximo.

 

A modo de contexto, la intervención principal estuvo a cargo del rector Oyarzo, quien se refirió a la histórica y mermada situación presupuestaria de la UMAG y, también, al actual sistema de educación superior en Chile, donde, a su juicio, se ha confundido el rol público de las universidades, lo que ha perjudicado y “desnivelado la cancha” para las que son estatales, y, en este caso, más aún, para las que entregan educación superior en las zonas extremas y se ven afectadas por la distribución inequitativa de los recursos (presupuestos basales) al no considerar la realidad territorial en su asignación.

 

“Nosotros, fíjense ustedes, somos 18 universidades del Estado, pero nos dejan casi igual que las privadas porque nos hacen competir. Nosotros dependemos de la matrícula de los estudiantes y no es fácil, aquí, captar estudiantes y si no tenemos alumnos nuestro presupuesto se nos va, dependemos de la matrícula. Una universidad que está en la zona metropolitana no va a tener estos problemas”, afirmó el máximo directivo de la UMAG, haciendo énfasis en que “nuestra inquietud tiene que ver con eso, cómo se nivela la educación superior en el país y que se haga lo que corresponde: las universidades que son del Estado, son del Estado y el Gobierno se haga cargo de sus universidades”.

 

En esa línea, Oyarzo agregó que es muy importante impulsar, a través de la nueva   Constitución “que la distribución presupuestaria sea equitativa, porque es  distinto vivir en zona extrema y por eso que hemos pedido en los últimos años, tanto al Congreso como a los gobiernos, tener un nuevo trato”. En atención a ello, añadió, igualmente, que dado el rol estatal y descentralizador de la Universidad “ésta se tiene que mover ligada al Gobierno Regional independiente cuál sea el Gobierno, lo que también debe quedar muy bien regulado en la discusión constitucional”, señaló.

 

Por último, dijo que la UMAG está abierta a ser un ente de acompañamiento para el contacto con la comunidad dada su experiencia en procesos de participación ciudadana como cabildos, seminarios, y otras actividades. Esto, a fin de colaborar con la tarea que tendrán las y los constituyentes en torno a recoger y canalizar las necesidades y requerimientos de la ciudadanía magallánica, cuestión que acogieron con mucho interés.

 

De esta forma y tras oír las palabras del rector y otros argumentos complementarios aportados por los vicerrectores, tanto Elisa Giustinianovich como Mauricio Daza, dieron a conocer sus apreciaciones, coincidiendo en el rol fundamental que tiene la UMAG en la región en materia social, de educación y ciencia, innovación y desarrollo, entre otras áreas. Por ello, se comprometieron a enfocar el debate en torno al papel que debe asumir el Estado en la educación pública como un derecho social y, asimismo, en plantear con fuerza algunos principios que se puedan establecer para la asignación de los presupuestos en alusión a las realidades territoriales.

 

Según planteó Giustinianovich, “el tema de la educación que queremos de aquí al futuro más allá de algo que, sin duda, la mayoría de los que hemos entrado a la convención vamos a defender que es que se consagre como derecho social, amparada por el Estado y financiada por el Estado para que efectivamente cumpla este rol público, me parece súper interesante ampliar y profundizar respecto al tipo de educación que queremos, cuáles van a ser las cualidades de esta educación, que la podamos dotar en estas discusiones de visiones más diversas, sobretodo, pensando desde Magallanes, que tenemos un patrimonio cultural muy nutrido, con las visiones de pueblos originarios, con la conexión con la Antártica y con la ciencia y tecnología que necesitamos en un contexto de crisis climática, de cambio climático global y de crisis hídrica en nuestras zonas”.

 

Daza, en tanto, subrayó que “en la Constitución nosotros vamos a establecer las líneas gruesas, en ese sentido, no vamos a poder fijar el presupuesto basal de la Universidad de Magallanes, pero sí podemos establecer ciertos principios y estos principios tienen que reconocer la particularidad de nuestros territorios y la particularidad de Magallanes”. De igual forma, dijo que podrán discutir acerca del rol de las universidades públicas y la educación pública, “donde el Estado –enfatizó- ya no va a ser simplemente el Estado subsidiario que observa y regula qué hacen los privados, y cuando los privados no pueden o simplemente no quieren generar una determinada oferta, entonces ahí estarán ahí las Universidades públicas”.

 

La constituyente Lidia González, electa por uno de los escaños de pueblos originarios y como representante yagán, agradeció la invitación esperando la oportunidad de un nuevo encuentro tendiente a plantear y profundizar  las ideas de trabajo conjunto en pro de la comunidad yagán que, a su juicio, sigue invisibilizada a nivel regional.

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