La iniciativa busca fortalecer la producción de vinos únicos en la provincia del Tamarugal mediante la transferencia de material genético y conocimientos técnicos. El programa contempla la instalación de una hectárea por agricultor, lo que permite incrementar en cinco hectáreas la superficie vitivinícola regional. Además, se pretende generar nuevas oportunidades de emprendimiento, turismo y gastronomía en el oasis.
La entrega en particular se realizó en Viña Panqarata, liderada por Arturo Gattoni, y el programa beneficia, actualmente, a cinco vitivinicultores previamente capacitados en el cultivo de la vid en condiciones desérticas. Investigadores de la UNAP acompañan el proceso con asesoría permanente, desde la preparación del suelo, riego, fertilización y poda, para garantizar la calidad de la uva y el vino, el cual se procesará en la bodega enológica de la universidad.

El director del proyecto “Vino del Desierto”, Marcelo Lanino Alar, señaló: “Hemos realizado un proceso de transferencia de plantas para que los agricultores puedan desarrollar su propia hectárea y producir “Vino del Desierto”. En este caso, la particularidad es que están recibiendo plantas de la variedad Gros Colman, una cepa tinta destinada a la elaboración de vino tinto característico de nuestro proyecto”.

Por su parte, el rector de la Universidad Arturo Prat, Alberto Martínez Quezada, destacó la importancia del proceso de transferencia tecnológica como herramienta fundamental para entregar conocimiento y aplicar la investigación en beneficio de los agricultores del Tamarugal. “Para nosotros es nuevamente un motivo de orgullo vivir esta experiencia de transferencia tecnológica hacia agricultores y emprendedores de nuestra región. Hoy estamos en Pica, iniciando una nueva siembra que esperamos sea muy fructífera en los próximos años, tanto en la cosecha de uvas como en su transformación en vinos, gracias al trabajo del equipo del proyecto Vino del Desierto”.
Además, señaló que no se trata solo de transferencia tecnológica, sino también de contribuir a la preservación del patrimonio cultural y su transmisión a las nuevas generaciones. “Como Universidad Pública Regional, asumimos con compromiso este desafío de generar conocimiento y tecnología para nuestro territorio. Ese es el verdadero sentido de ser una universidad pública regional”.
Finalmente, uno de los agricultores beneficiados por el proyecto, Arturo Gattoni, a cargo de Viña Panqarata, destacó el esfuerzo y compromiso familiar para mantener esta iniciativa. “He construido una trayectoria aquí, con esfuerzo, y una familia que me apoya en todas mis ideas y proyectos. Aún me quedan cosas por hacer, pero esta idea nació junto a mi yerno y mi familia, con el propósito de crear una viña como las que veía en Santiago o en el sur. Por eso estoy feliz y orgulloso de que este sueño se esté cumpliendo con el apoyo de la Universidad Arturo Prat y sus profesionales. Es un orgullo representar parte de este proyecto en esta tierra”.
Este proyecto integra investigación, vinculación y transferencia tecnológica, consolidando la agricultura del desierto como un motor de innovación y desarrollo para la región.






