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Cumpliendo la promesa de descentralizar la educación, promoviendo un desarrollo cultural, científico y económico armónico y que, a su vez, está fortaleciendo la institucionalidad pública a nivel regional, la Universidad de Aysén asume hoy un nuevo y gran desafío: el hito histórico que representa su primera generación de egresa- dos y egresadas.

Se trata de un enorme reto, ya que es la primera generación que habla de la universidad. Un grupo estudiantil que data del 2017, el cual está cursando su último semestre académico y que lleva grabado el proceso de construcción de esta casa de estudios. Una primera generación que es fiel reflejo de aquel anhelo surgido en la ciudad de Coyhaique durante el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet y que convocara en su momento a más de 36 encuentros ciudadanos en todo el territorio; espacios en que hombres y mujeres compartieron sus sueños y visiones de futuro.

“Somos conscientes de la alta expectativa regional con esta primera generación de egresados y egresadas de la Universidad de Aysén. Eso habla de la necesidad de que sea el propio territorio el que entregue a los profesionales que ayudarán a que la región avance. Estamos satisfechos con lo ejecutado durante estos cinco años y sabemos que nuestros egresados están preparados para ejercer en cualquier lugar. Ellos y ellas han experimentado un pro- ceso formativo de excelencia, donde desarrollamos una relación directa con nuestros alum- nos y alumnas. Muchos de ellos son primera generación universitaria y estamos convencidos del buen trabajo realizado en su desarrollo estudiantil”, puntualiza Natacha Pino Acuña, Rectora de la Universidad de Aysén.

Ese modelo educativo personalizado se ratifica a partir del testimonio de esta primera generación de estudiantes, quienes además subrayan el valor de las di- versas instancias de participación entre las distintas carreras durante el proceso formativo.

Anita Jaña, estudiante de Ingeniería Civil Industrial, cuenta que “yo salí de cuarto medio y entré a la universidad. En el inicio éramos 13 alumnos y de inmediato se dio una relación muy personalizada con los profesores. Esa cercanía con los académicos es algo que agradezco profundamente.

Tuve la fortuna de ganarme la Tesis País y al principio no sabía hacia dónde orientar mi investigación. Quería centrarme en alguna comuna de nuestra región y fue mi profesor guía quien me orientó con la tesis: Gobernanza y optimización de los procesos de las oficinas de Fomento Productivo en Entornos Rurales. Hoy trabajo en la división de Fomento e Industria en el Gobierno Regional y tengo mucha esperanza de seguir contribuyendo desde el territorio. A futuro, me gustaría colaborar desde la universidad, un espacio en el que sabemos contamos con el apoyo de nuestros profeso- res para los próximos desafíos”.

 

Sello regional

 

El egreso de esta primera generación no sólo marca un hito para la    U Aysén, sino también para la región y su gente. Durante décadas, muchas generaciones debieron partir para formarse lejos de su tierra, mientras otros no pudieron concretar el sueño de realizar estudios universitarios. Es este contexto “nuestra primera generación no sólo responde a un compromiso institucional con la formación de profesionales con un fuerte compromiso regional, sino también a la concretización de una demanda histórica: una universidad estatal para la región de Aysén”, especifica Julia San Martín, jefa de la Escuela de Pregrado. Asimismo, la autoridad universitaria analiza el sello que caracteriza a esta primera generación. “Nuestra formación está marca- da fuertemente por los desafíos del territorio. Nuestros futuros egresados y egresadas darán cuenta de un sello y compromiso con la realidad social, medioam biental y cultural de la región de Aysén. Estamos seguros que nuestra formación les permitirá desarrollar habilidades para aportar al desarrollo y la mejora de los espacios en los que se inserten y que podrán contribuir al mejoramiento de la calidad de vi- da de nuestros compatriotas”.

Esta impronta regional es compartida por Camilo León, estudiante de Agronomía. “Ha sido gratificante el poder aportar en el proceso de construcción de la universidad. Personalmente y en lo relativo a mi carrera, rescato tres valores: la impronta regional, su sello agroecológico (es una de las primeras universidades que se abandera con esta causa) y la innovación y tecnología que nos sitúa a la vanguardia en temas de desarrollo de cultivos, por ejemplo. Hay un despertar de la universidad hacia los nuevos saberes y nuestros profesores son todos doctores en distintas áreas del conocimiento”.

Nuevos profesionales para el territorio

 

La atención primaria asoma como una de las principales deman das en cuanto a profesionales en Aysén. Precisamente ese fue el faro de proa que guió a Ingrid Pé rez, estudiante de Enfermería, cuando en 2017 tomó la decisión de optar por esta carrera. “Cuando comenzó la universidad, de inmediato visualicé que la pro- puesta de la carrera de Enfermería era atractiva. Hay una formación sólida y un claro sello regio nal. La descentralización se concreta con la inserción de la universidad en la región. Nosotros, por ejemplo, tenemos mucha realidad rural y un deber centrado en el usuario de las 10 comunas que forman parte de la región, más allá de Coyhaique y Aysén como centros productivos. En mi caso, estoy en el periodo de inter- nado hospitalario y la segunda parte es la atención comunitaria, todo dentro de mi quinto año de estudios que es netamente práctica. Me interesa conocer sobre gestión, docencia e investigación, aparte de las áreas clínicas que vemos durante el último tramo. Me gusta mucho la atención pri maria y el poder aportar con nue vas ideas en este espacio; allí pienso que la universidad nos entrega un enorme valor agregado como profesionales”.

Mensaje a las futuras generaciones

 

No es fácil ser parte de la primera generación y, de seguro, muchos de los egresados y egresa- das de la UAysén sienten hoy esa responsabilidad.

Conocedora de esta generación, que encarna todo el esfuerzo que hay detrás del proceso formativo, es su Rectora Natacha Pino. “Nuestros estudiantes son los mejores representantes que podemos tener. Esta generación es muy simbólica para toda la región. Mi mensaje para ellos es que siempre se sientan parte de la Universidad de Aysén. Nos enorgullece que sean hoy la cara visible del cumplimiento de todos nuestros estándares”.

Por su parte, rememorando el cómo se gestó la creación de la universidad y observando cómo hoy se concretan los anhelos de tantas generaciones, Yonny Gómez, estudiante de Trabajo Social, recalca la importancia de que las futuras generaciones den relevancia “a los temas de Derechos Humanos, Pueblos Originarios, Medioambiente y Migración, sobre los cuales la región continuará escribiendo su historia y cultura”.

“Mi llamado a las futuros estudiantes de la UAysén, es a aprovechar al máximo la universidad y su cuerpo docente, que es de mucha categoría con profesores que son Magísteres y Doctorados. Asimismo, recordarles la importancia de servir en la región y que se formen en ella agentes de cambio social. Que la universidad siga siendo referente de una participación efectiva junto a la comunidad. La vinculación con el medio es nuestra principal ventaja comparativa como casa de estudios y también como primera generación de egresados”.

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