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 lunes,07
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Con un padre que trabajaba en minería, Nadac Reales del Canto siempre se interesó en este mundo. Curiosa por naturaleza, esta biotecnóloga, de 34 años, titulada en la Universidad de Antofagasta, se preguntaba qué hacer con las miles de toneladas de desechos metálicos que todos los años genera esta industria y que actualmente no son reciclables.

La solución la encontró en ciertos microrganismos extremófilos que viven en el Salar de Atacama, los cuales a través de un proceso que ella misma desarrolló y que llamó Spiromet, son capaces de descomponer ese material y transformarlo en una solución gelatinosa con la cual es posible generar otros productos metálicos. “Literalmente estos bichitos se comen el metal”, explica la profesional, que actualmente es subdirectora de Servicios al Innovador de la Oficina de Transferencia y Licenciamiento de la UA.

La innovación le valió amplio reconocimiento nacional e internacional y vino a confirmar un concepto que inspira su labor como investigadora: “la ciencia debe contribuir a dar respuesta a las necesidades de las regiones”.

 

¿Qué significó para ti ser elegida entre las 25 científicas destacadas de Latinoamérica por 3M?

Fue un reconocimiento muy importante, porque significa que uno está haciendo un buen trabajo y que tiene un impacto no sólo nacional o regional, sino que también mundial. Mi sueño cuando entré a las ciencias siempre fue contribuir y marcar un precedente, y ser elegida como una de las científicas destacadas me hace pensar que estoy avanzando por un buen camino con mi desarrollo tecnológico.

 

¿Qué es lo más difícil de hacer ciencia en Chile?

Hacer ciencia nunca es fácil y hacerlo de forma independiente es más complejo aún. Cuando uno tiene un trabajo en una universidad o centro de investigación, las cosas son un poco más fáciles porque hacer investigación y generar desarrollos tecnológicos es tu labor y como institución uno puede apalancar recursos. No digo que sea fácil, pero hay más opciones. Pero cuando se hace de forma independiente es más complicado y hay que renunciar a algunas cosas para destinar todos los recursos que uno tiene a hacer investigación. Por eso ojalá surjan más opciones para desarrollar ciencia, más apoyo, de gobierno y privados.

 

¿Desde regiones cuesta más?

Es bueno que la ciencia se desarrolle a lo largo de todo el país, porque al final a lo que debemos aspirar es a que las investigaciones estén vinculadas al entorno en que uno está. Por ejemplo, yo difícilmente me hubiese dedicado a hacer lo que estoy haciendo si hubiese vivido en el sur. Es decir, esta necesidad de tener una solución para los desechos de la minería yo la identifiqué en el norte, aunque tiene aplicación global. Entonces la investigación se tiene que ir dando donde exista la necesidad. Lo que sí es más difícil es apalancar recursos desde regiones, buscar financiamiento que permita escalar tu desarrollo tecnológico de forma independiente. Quizás los fondos públicos o privados te van a ayudar en la validación o comercialización de una iniciativa, pero la investigación previa es complicada.

 

Propones una ciencia más conectada con los territorios…

Creo que sí, creo que la investigación se tiene que dar con un sentido de pertinencia regional, porque en una región se puede desarrollar y aplicar tecnología que en otros lugares no servirían, eso es fundamental. Por eso es muy importante el apoyo a nivel regional y nacional para que haya buenos desarrollos en regiones.

 

¿Se hace ciencia de calidad en Chile?

Me parece que ahora se están direccionando las investigaciones a necesidades reales. Hasta hace unos años se investigaba lo que el investigador deseaba determinar o aclarar, pero ahora se hace en base a las necesidades que se están dando a nivel nacional y global, y a las cuales el investigador está intentando dar una respuesta. Eso es lo que se necesita, que los investigadores contribuyan a dar respuesta a las necesidades reales. Actualmente, por ejemplo, el tema del cambio climático es una necesidad global y entre más investigadores piensen soluciones para contrarrestar este gran efecto que estamos viviendo, mejor nos irá.

 

¿Hay barreras para las mujeres en el mundo de las ciencias?

En términos numéricos, en base a las encuestas, la participación de mujeres en este ámbito es bastante baja, pero además me parece que siempre se destaca más la participación de hombres en ciencias. Por eso se hace relevante dar mayor visibilización a los desarrollos tecnológicos de mujeres. Dar a conocer que mujeres, o incluso niñas, están desarrollando o se están involucrando con este esfuerzo de entregar soluciones a nivel mundial o local. Realmente es muy importante dar a conocer esos logros, porque hacen que las nuevas generaciones se interesen.

 

¿Qué rol debe jugar el Estado entonces?

Es importante que el Estado apoye la investigación aplicada, y pongo mi propio ejemplo. Con Spiromet hasta ahora he tenido más apoyo internacional que nacional, entonces puede pasar que si tengo un desarrollo tecnológico y no tengo apoyo nacional para escalarlo, tenga que salir a buscar ese apoyo afuera, y entonces vendrá un externo a hacerse cargo de esta tecnología. Es lo mismo que pasa con el cobre. Si hubiera más apoyo dentro del país, podríamos nacionalizar los desarrollos tecnológicos que estamos produciendo.

 

¿Dónde esperas llegar con Spiromet?

Quiero que seamos referentes nacionales y mundiales, ser capaces de reciclar los desechos minerales, porque hoy no existe nada que pueda procesar estos residuos. Mi sueño es tener una fábrica que sea capaz de reciclar los desechos y así contribuir al medio ambiente eliminándolos y generando nuevos productos. Estoy convencida que vamos a lograrlo.

 

¿Puede tu desarrollo abrir un camino a otras buenas ideas?

Me han llegado muchos correos de personas que están desarrollando ideas y necesitan orientación. Ahora se está dando a conocer lo que yo estoy haciendo, pero hay muchas personas que realizan ciencia aplicada y con muchos desarrollos de gran calidad y alto potencial. Nuestro futuro depende del desarrollo de nuevas tecnologías.

 

¿En tu rol en la OTL-UA ves de cerca esas buenas ideas?

Claro. Hay muy buenas ideas, desarrollos tecnológicos innovadores que son únicos a nivel mundial y se pueden patentar. Nuestra misión como subunidad es apoyar esos proyectos y, consecuente con eso, ha aumentado bastante el número de solicitudes de patentes nacionales e internacionales.

La profesora Marcela Vega generó un snack hiperproteico que tiene una importancia muy relevante el área de la salud; está el proyecto del Dr. Mauro Henríquez para reciclar sales fundidas de la industria termosolar; en el área de acuicultura el Dr. Carlos Riquelme tiene un trabajo amplio con microalgas; y en ingeniería se han entregado varias patentes para baterías de ion-litio, recuperación de productos, etc. En fin, hay hartas investigaciones que demuestran que las capacidades están.

 

 

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