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  • En este día Internacional de la Violencia contra las Mujeres, la directora de Género de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, Carolina Franch, analiza los desafíos sobre las distintas expresiones de violencia que ellas viven en la vida cotidiana. Conocido como 25N, esta fecha recuerda el asesinato de las hermanas Mirabal en República Dominicana, constituyendo un hito “para aunar fuerzas y seguir demandando prevención, reparación, justicia, y no más violencia”, en palabras de Franch. 

 

Alrededor de todo el mundo, el  25 de Noviembre se conmemora el Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que comenzó en 1981 con el movimiento feminista latinoamericano para recordar el asesinato de las hermanas Mirabal: Patria, Minerva y María Teresa, ocurrido en 1960 en República Domincana.

Cada año se releva esa fecha con el fin de visibilizar y denunciar la violencia que se ejerce sobre las mujeres en todo el mundo, así como también reclamar por su erradicación definitiva, y por ello en entrevista para la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, su directora de Género, Carolina Franch, reflexiona sobre cuáles son los desafíos para las universidades del país y en particular para las ciencias sociales.

-¿Qué significa el 25N para nuestras universidades estatales?

Si bien esta fecha recuerda el asesinato de las hermanas Mirabal en República Dominicana, constituye un hito para aunar fuerzas y seguir demandando prevención, reparación, justicia, y no más violencia. 

La violencia de género no se expresa de igual manera en todos los cuerpos, siendo particularmente afectadas las niñas, adolescentes y mujeres. Este es un concepto acuñado por las Ciencias Sociales que identifica las relaciones de poder entre géneros y sus distintos impactos y desigualdades a lo largo de la vida.

Asimismo, permite caracterizar las múltiples expresiones de violencia que afectan de manera disímil, siendo persistente y de mayor crueldad contra los cuerpos feminizados y transgresores de la hetero-cisnorma, las universidades del Estado tienen mucho que decir en esta agenda.

 

-¿Qué experiencias en materia de género se han llevado adelante en la Facultad de Ciencias Sociales y U. de Chile y que pudieran animar a otras instituciones del CUECH?

 

Hemos avanzado en la facultad a través de la formación en Pregrado y Postgrado en perspectivas de género, feminismos y disidencias sexuales, expresada en cursos obligatorios, optativos y extracurriculares en torno a estas temáticas.

En cuanto a formación continua, existen cursos, diplomados y un magíster de vasta trayectoria sobre estas perspectivas y que contribuyen a  consolidar una visión crítica y actualizada sobre los desafíos de la ciudadanía y de las democracias contemporáneas.

Desde 2015, la Universidad de Chile ha incorporado nuevas políticas institucionales que refuerzan las prácticas hacia la igualdad, la erradicación de la violencia de género, contra las discriminaciones arbitrarias, así como también aquellas que promuevan la corresponsabilidad social en el cuidado. Estas se materializan en la Política de Igualdad de Género (2022), la Política contra el Acoso Sexual (2015), el Instructivo de Uso de Nombre Social (2018) y la Política de Corresponsabilidad Social en en la Conciliación de Responsabilidades Familaires y las Actividades Familiares (2018).

Aunque hemos avanzado significativamente creo que nos falta dar un paso más. Esto implica trabajar entre universidades que tienen sentidos compartidos, sin duda hacerlo robustecería las iniciativas locales y obligaría a diseñar políticas de género con inicidencia pública en educación superior.

-A propósito de la no violencia, ¿cuáles son los desafíos que tienen las ciencias sociales para Chile?

 

Uno de los principales desafíos es generar una convivencia libre de violencias en todas las universidades. En el último tiempo hemos sido testigos de diversas situaciones de cancelamiento, mayormente conocidas como "funas" en los espacios universitarios.

Inicialmente, las denuncias provenientes de estudiantes estaban dirigidas a las prácticas docentes, pero también se han visibilizado el machismo y sexismo entre pares de estudiantes y de funcionarios(as). 

En ese sentido, no basta solo con la difusión de la Política contra el Acoso Sexual y el Protocolo de primera Acogida, sino que es preciso sensibilizar, propiciar espacios de encuentro y diálogo en torno a las violencias de género, para desnaturalizarlas y construir espacios seguros para todas, todos y todes.

 

La FACSO ha adoptado con fuerza el trabajo triestamental ¿Cómo están avanzando en la agenda de género con los diferentes actores de la comunidad?

 

Convocar y dialogar con actorías claves es un aspecto fundamental. La Dirección de Género junto a la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAE), unidad que realiza la primera acogida para estudiantes, ha convocado al conversatorio "Hablemos de Consentimiento en el Campus" para este 25N.

Además, en conjunto al Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales (CECSO) se espera desarrollar una estrategia de visibilización e intervención en torno al sexo seguro. Cabe señalar, que junto a la Dirección Económica y Administrativa, ya estamos avanzando en la primera acogida sobre situaciones de violencia  para el estamento de funcionarios(as).

Para enero 2023, estamos coordinando una actividad de sensibilización y capacitación con las jefaturas de carreras y autoridades de los departamentos de la facultad. Por tanto, esperamos avanzar en conjunto con quienes integran la comunidad triestamental de la facultad.

 

-¿Cuál es el mensaje que quisieras dar a la sociedad en esta conmemoración del 25N?

La importancia del 25N es instalar en la agenda los derechos de las mujeres y las disidencias a vivir una vida plena, sin violencias de género. Es necesario que las universidades como instituciones formadoras se hagan parte de estos debates, asumiéndose como agentes pioneras para la transformación de las prácticas cotidianas, con miras a la construcción de una sociedad más justa y democrática.  

 

-¿Por qué ha adquirido mayor relevancia este 25N a nivel social?

Los altos índices de violencia registrados en nuestro país y exacerbados en contexto de pandemia, nos invitan a radicalizar los esfuerzos y las soluciones en esta materia. 

Erradicar la violencia de género implica cuestionar nuestras relaciones sociales en lógicas de machismo, sexismo, adultocentrismo y racismo, entre otras, así como también repensar nuestras convivencias cotidianas en todos los espacios sociales privado y público (familiar, relaciones de pareja y amistad, lugar de estudio, trabajo, de movilización, de encuentro, de entretención y esparcimiento). 

El 25N es un logro del movimiento feminista y de las disidencias sexuales para politizar aquellas demandas de igualdad que quedaban silenciadas y en un segundo plano. 

 

Carolina Escobar,
Periodista Facultad de Cs. Sociales de la U. de Chile.

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