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Investigadores locales y nacionales de distintas áreas de la biomedicina trabajarán colaborativamente en centro científico de la Universidad de Antofagasta.

Nuevas vacunas contra variantes del SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios y gastrointestinales, predictores de cáncer o tratamientos contra enfermedades endémicas del norte, como el “mal de Chagas”, son algunas de las soluciones a las que intentarán arribar los científicos que componen el Centro de Investigación en Inmunología y Biotecnología Biomédica (CIIBBA), de la Universidad de Antofagasta.

El centro, que se encuentra en pleno proceso de formación, es el primero de su tipo en el norte del país y reúne a expertos de la UA, la PUC, la Universidad de Chile y el Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia (IMII), especializados en campos como la virología, inmunología, microbiología, parasitología y cáncer.

En total, serán los quince especialistas que desarrollarán sus investigaciones de manera integrada desde el CIIBBA, en áreas científicas distintas de la biomedicina.

"Será el centro más importante en biotecnología biomédica, virología, microbiología e inmunología entre Arica y Coquimbo, y el único que reúna tal cantidad de especialistas en estas áreas. Nuestra misión será realizar investigaciones conducentes a soluciones biotecnológicas biomédicas aplicadas de calidad, incluyendo vacunas y terapias para enfermedades infecciosas, pero también para no infecciosas, como el cáncer", dijo su directora, la Dra. Margarita Lay Romolcoi.

El CIIBBA está actualmente en su etapa de puesta en marcha, lo que significa organización interna, dictación de su reglamento y contratación de personal de apoyo.

Además, ya cuenta con un área administrativa y se ha dispuesto su funcionamiento temporal en los laboratorios de las facultades de Salud y Ciencias del Mar, y Recursos Biológicos de la UA, a la espera de la construcción de un edificio propio en el Campus Coloso, que se proyecta ejecutar con apoyo del gobierno regional.

 

MARCADORES

El doctor en Fisiología Humana de la Universidad de Antofagasta, Marco Antonio Ramírez Gallardo, afirma que la creación del CIIBBA potenciará la investigación científica en distintos campos, entre ellos uno que al cual ha dedicado gran esfuerzo, como es el estudio del cáncer.

Ramírez lleva años investigando una proteína específica de la membrana plasmática de las células que participa en la regulación del pH intracelular, y cuya expresión anormal podría ser un predictor temprano de esta enfermedad. 

“Hemos comparado tejido normal de colon humano con tejido cancerígeno, observando que en pacientes que desarrollaron cáncer, esta proteína está hiperexpresada. Incluso, la sobreexpresión la hemos observado en adenoma colónico, por lo que postulamos que podría ser un marcador predictivo temprano de cáncer colónico”, explicó.

El especialista dijo que integrarse al CIIBBA generará una sinergia que podría acelerar y ampliar la investigación en curso, y a modo de ejemplo mencionó la posibilidad de trazar una línea de colaboración con otros especialistas que están trabajando con organismos extremófilos y han desarrollado extractos que, en teoría, podrían influir en la multiplicación celular. 

“Usted puede obtener un extracto de una planta determinada, someterlo a análisis químico y sugerir que tiene propiedades anticancerígenas. Pero luego ese extracto debe ser estudiado funcionalmente en un modelo celular animal que tenga una alta tasa proliferativa, para observar si efectivamente tiene efectos antiproliferativos. En esas condiciones, podemos estudiar las vías de señalización involucradas y si la proteína que regula el pH intracelular, y que yo estudio, también está involucrada”, sostuvo.

 

MAL DE CHAGAS

El doctor en Ciencias Biológicas de la UA, José Luis Vega, trabaja en el área de las “enfermedades infecciosas desatendidas”, que son un grupo de enfermedades causadas por parásitos, virus o bacterias que afectan a las poblaciones más vulnerables en el mundo (de ahí proviene en término “desatendidas”).

Actualmente su investigación está enfocada en caracterizar un canal celular identificado recientemente en su laboratorio, el cual está presente en un grupo de parásitos de la familia de los kinetoplástidos, que son causantes de enfermedades como la leishmaniasis, o tripanosomiasis americana, más conocida como “mal de Chagas”.

“Nosotros estudiamos canales iónicos, que son proteínas que se insertan en la membrana plasmática de los parásitos y permiten la entrada o salida de moléculas de señalización necesarias para su invasión”, precisó el especialista, que también formará parte del CIIBBA.

Vega explicó que este proyecto de investigación básica busca reunir una base de conocimiento que permita arribar a nuevos métodos para controlar las infecciones desatendidas o nuevas estrategias farmacológicas para tratar a los pacientes. “Esa será nuestra contribución desde el centro que se está formando”, planteó.

 

ALIANZA

La Dra. Margarita Lay destacó que el CIIBBA tendrá como otra de sus líneas de trabajo el desarrollo de vacunas para distintas amenazas, como las variantes del SARS-CoV-2, otros virus respiratorios emergentes y para los norovirus humano, pues contará con capacidades de genotipificacion viral.

“Las vacunas contra el COVID-19 serán una de las áreas de trabajo más urgentes debido a la realidad sanitaria actual, pero no la única. Debemos considerar que en el norte, especialmente en nuestra región, tenemos una alta tasa de incidencia de casos de gastroenteritis aguda (diarreas) causada por los norovirus humano. Incluso hace once años, después del terremoto del 2010, tuvimos un gran brote de diarrea en Antofagasta, en el cual se detectó la presencia del norovirus humano. Hoy no existe una vacuna comercial contra estos virus, lo que será un gran desafío para nuestro centro”, expuso.

Lay observó además que el CIIBBA se vinculará con el centro desarrollador de vacunas que construirá la empresa china Sinovac en Antofagasta, lo que ampliará las posibilidades de investigación y desarrollo de soluciones biotecnológicas biomédicas aplicadas.

“Ambos centros de I+D se complementarían, ya que en el CIIBBA se realizarán las etapas tempranas de I+D conducentes a productos biotecnológicos biomédicos, incluyendo estudios pre-clínicos y clínicos, con la participación de investigadores y estudiantes de pregrado y postgrado de la UA; mientras que en el Centro de I+D de Sinovac, se realizarían las etapas posteriores de escalamiento de estos prototipos, que incluye nuevas vacunas candidatas, para que puedan llegar a un producto final para el beneficio de la salud de la población”, explicó.

 

 

 

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