“La prospectiva no es una retórica del futuro: requiere necesariamente de tener voluntad política, institucionalidad y método. Eso es a lo que yo aspiro a invitarlos con este libro”, afirmó el senador Francisco Chahuán este miércoles en el lanzamiento de su obra “Anticipar para transformar Chile”, que fue presentada por la Rectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés, y el presidente electo de la República, José Antonio Kast, en el marco del Congreso Futuro.
La presentación fue seguida por un conversatorio integrado por Javier Medina, Secretario Ejecutivo Adjunto de la CEPAL; Sergio Bitar, exministro de Estado y presidente de la Fundación Encuentros del Futuro; Paola Aceituno, doctora y especialista en institucionalidad de prospectiva; y Paz Milet, profesora asociada del Instituto de Estudios Internacionales de la U. de Chile.
“La obra que nos reúne es una obra intelectual, pero es también resultado de un proceso colectivo que es ejemplo de buena política, aquella que es capaz de construir consensos amplios, de promover y sostener el diálogo entre distintas visiones, y de centrar el debate en lo que apunta al bien común”, señaló la Rectora Devés en su presentación, en la que agradeció “esta invitación a pensar el futuro con responsabilidad, generosidad política y una visión que supere las urgencias coyunturales”. “Nos hacemos parte de ese llamado a desarrollar colectivamente una mentalidad anticipatoria y una capacidad institucional orientada a largo plazo”, agregó.

Por su parte, el presidente electo señaló que “la política no tiene por qué ser incierta y no tiene por qué improvisar”. “Uno puede estar en una emergencia, pero estar en una emergencia no requiere improvisar, porque uno incluso se puede poner en situaciones donde prevé ciertas emergencias y uno puede tener distintos planes de acción. Yo siempre he dicho que la política no es una ciencia incierta: si uno lo hace con convicción, con conocimiento, con racionalidad, más que con pasión, uno puede ver hacia dónde van las cosas”, dijo.
El libro busca responder cómo puede el Estado prepararse hoy para enfrentar los desafíos del mañana desde la noción de “gobernanza anticipatoria”. El libro llega como la concreción de un trabajo de más de 15 años que el senador abordó en el Magíster de Prospectiva y Análisis Estratégico que el senador cursó en FLACSO-Chile, donde la profesora Milet dirigió su tesis. La obra, por tanto, articula reflexión académica, experiencia política y diseño institucional para proponer una arquitectura estatal capaz de integrar la prospectiva estratégica en la toma de decisiones públicas.

En sus palabras, el senador Chahuán se refirió a la institucionalidad anticipatoria que se ha creado en Chile, como la Corfo o la Odeplan, así como al trabajo realizado por la Comisión Desafíos del Futuro en el Congreso, donde tuvo la oportunidad de convocar a 100 especialistas en prospectiva, “para saber qué ejercicio prospectivo ha hecho cada país y dónde ha enfocado los factores de riesgo para poder establecer elementos de desarrollo”.
Así, explicó que el libro identifica cinco “factores críticos de cambio” que Chile debe resolver: las migraciones, el crimen organizado, las reformas a la salud y la administración de las listas de espera, el déficit habitacional y el crecimiento económico. “Aparte de las condiciones estructurales que hemos señalado, hay también condiciones subyacentes: la recuperación de las confianzas y la falta de valoración de nuestra democracia”, planteó.

“Este libro tiene una gran relevancia, pues da cuenta del proceso que se ha desarrollado para generar una institucionalidad prospectiva en Chile y avanzar en la construcción de políticas de largo plazo, a través de la anticipación. Además, está escrito por un senador con amplia experiencia en la gestación de políticas públicas, uno de los más prolíficos en propuestas de ley, que conoce al detalle los límites y las capacidades de la gestión estatal. En su publicación, él rescata la experiencia de otros países y da cuenta de lo importante que es trabajar para reducir la incertidumbre en un escenario tan fluido como el actual”, comentó por su parte la profesora Paz Milet.

En el evento se entregó al Presidente electo una copia de la normativa que está en trámite en el Congreso para la creación de una agencia de prospectiva y se relevó la importancia que podrían tener distintos actores en esta institución. “Especial referencia se hizo a nuestra Universidad, uno de los articuladores de Proyecta Chile 2050 y que está en la vanguardia de diversas áreas de estudio a nivel nacional. También se destacó que se va a seguir trabajando en la búsqueda del apoyo del nuevo gobierno y se espera que –en un corto o mediano plazo– sea realidad la propuesta del Senado”, añadió la profesora.

Universidades ante un mundo incierto
En su presentación, la Rectora Devés describió el contexto actual, donde “la aceleración de los cambios globales está tensionando la forma en que se toman las decisiones públicas”. “La disminución de consensos básicos, la crisis de confianza y la disputa por la “verdad” hacen más difícil sostener procesos deliberativos de calidad, especialmente cuando se requiere actuar con rapidez y al mismo tiempo con mirada de largo plazo. En este contexto, la anticipación se vuelve un puente crítico entre conocimiento y decisión, permite construir marcos compartidos, identificar riesgos emergentes y diseñar respuestas antes de que la urgencia cierre el espacio para evaluar alternativas”, expuso.

“En esta tarea nos cabe a las universidades un rol principal. Enfrentar los desafíos del futuro no es algo nuevo para las universidades”, planteó, destacando instancias como Proyecta Chile 2050. A pesar de los avances, la Rectora Devés llamó a estar conscientes de que el trabajo “lamentablemente puede verse interrumpido y gravemente dañado mediante cambios irreflexivos respecto de las orientaciones de la política”, destacando que en los últimos años la institucionalidad científica “ha mostrado un debilitamiento”. Una de las razones de este fenómeno, dijo, es la disminución de la presencia de la comunidad científica en las definiciones de la política científica, algo que en los primeros tiempos de esta institucionalidad habría resultado inconcebible. En su lugar, han adquirido mayor peso la lógica política y la tecnocracia, en desmedro de la ciencia.
Ejemplo de esto fue la convocatoria de ANID para financiar centros de investigación de interés nacional de 2025, cuyos resultados han excluido del financiamiento a centros fundamentales como el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) y el Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI), cuyas exclusiones “han generado conmoción”. “Son historias de éxito que demuestran el impacto que pueden tener nuestras ciencias en el bienestar de las personas cuando los escenarios se anticipan y, sin duda, necesitamos otras formas de proyectar y cuidar estas capacidades. El experimento ya fue realizado y muestra que, sin prioridades, sin prospectiva, sin estabilidad programada, solo se cosecha destrucción”, enfatizó.
“El libro es especialmente lúcido en hablar de que, sin interfaces estables entre ciencia y política, la prospectiva queda relegada a informes sin incidencia real en la toma de decisiones. Destacamos que la anticipación sea presentada en el libro como un acto de responsabilidad histórica y de cuidado hacia las generaciones futuras, pero también como una vía de recomponer la confianza colectiva y reordenar el presente desde el futuro. Anticipar es un acto de cuidado: cuidado del país, de sus capacidades, de su democracia y de las generaciones que vendrán”, agregó.

