En una iniciativa impulsada desde el Departamento de Diseño UTEM y encabezada por la académica Dra. María de los Ángeles Ferrer Mavárez —directora del Observatorio UX y UXLab—, dicha instancia de nuestra casa de estudios incorpora recientemente un nuevo equipamiento tecnológico especializado para el desarrollo de su tarea con dinámicas de accesibilidad, inclusión digital y equidad.
El Observatorio UX tiene como principal objetivo responder a la creciente necesidad de humanizar la tecnología, llevando adelante experiencias digitales más equitativas. El nuevo equipamiento, de hecho, potencia el desarrollo de una investigación aplicada hacia soluciones tecnológicas centradas en las personas.
Así, este espacio se piensa como una instancia de reflexión, investigación y diálogo sobre la interacción entre las personas y los entornos digitales, en línea con el sello institucional de la UTEM como universidad pública y estatal orientada al desarrollo tecnológico con impacto social.
El UXLab funciona como la unidad operativa y experimental del Observatorio UX, permitiendo llevar la teoría a la práctica mediante investigación aplicada, pruebas de usabilidad y análisis de comportamiento en tiempo real. Además, forma parte de la Red de Laboratorios UTEM y busca consolidarse como un lugar de codiseño y trabajo interdisciplinario.
Tecnología para comprender la experiencia humana
El fortalecimiento del laboratorio fue posible gracias a la adjudicación del Fondo Comunitario Concursable UTEM 2025, financiamiento que permitió adquirir computadores, cámaras GoPro, micrófonos y el sistema PremiumLab de Bitbrain, orientado a la investigación en neurociencia aplicada y experiencia usuaria.
El nuevo equipamiento incorpora herramientas capaces de medir respuestas cognitivas, emocionales y fisiológicas durante la interacción de usuarios con plataformas y productos digitales. Entre las tecnologías adquiridas destacan dispositivos EEG de sensores secos, equipos de eye tracking, sensores biométricos y software especializado para sincronización y análisis de datos.
“La tecnología permite no solo observar lo que las personas declaran sobre una experiencia digital, sino también registrar respuestas fisiológicas y comportamentales durante la interacción. Esto abre la posibilidad de validar prototipos, plataformas y servicios con evidencia objetiva y medible”, explica la Dra. Ferrer Mavárez.
La académica comenta que uno de los principales aportes del UXLab es avanzar hacia investigaciones más profundas sobre comportamiento digital y accesibilidad. “Pasamos de suponer cómo interactúan las personas con la tecnología a poder observarlo y comprenderlo con mayor precisión, mediante datos biométricos y análisis multimodal”, señala.
Dentro del equipamiento adquirido destaca el sistema Diadem EEG, diseñado para monitorear estados emocionales y cognitivos mediante sensores inalámbricos de alta precisión. A ello se suman dispositivos Ring GSR/BVP para medir actividad cardíaca y respuesta galvánica de la piel, además del sistema Tobii Pro Spark, especializado en seguimiento ocular y atención visual.
Formación interdisciplinaria y transferencia tecnológica
Durante mayo se contempla que académicos/as y estudiantes de distintas facultades de la universidad participen en capacitaciones especializadas para el uso de esta tecnología. La iniciativa contempla a integrantes de las facultades de Humanidades y Tecnologías de la Comunicación Social, Ciencias de la Construcción y Ordenamiento Territorial e Ingeniería.
Según explicó la directora del Observatorio UX, el laboratorio permitirá integrar nuevas metodologías de investigación y experimentación aplicada en procesos formativos de pregrado y postgrado. “La idea es que estudiantes participen en procesos reales de diseño, evaluación y análisis de experiencias, incorporando metodologías de investigación usuaria y análisis cuantitativo y cualitativo”, indica.
Asimismo, el UXLab proyecta fortalecer la vinculación con instituciones públicas, municipios, organizaciones sociales y empresas tecnológicas, ofreciendo servicios de evaluación de accesibilidad digital, pruebas de usabilidad y validación de plataformas y servicios digitales.
“El gran desafío actual es que la transformación digital no deje a las personas atrás. Muchas veces las tecnologías se desarrollan desde criterios técnicos, pero no necesariamente considerando las necesidades reales de quienes las utilizan”, sostiene Ferrer Mavárez.
La académica destaca, además, que este nuevo espacio va a fortalecer la transferencia tecnológica y el vínculo entre la universidad y los intereses sociales actuales. “Como universidad estatal, tenemos la responsabilidad de poner la innovación al servicio de las personas y contribuir a entornos digitales más democráticos, inclusivos y respetuosos de la diversidad”, enfatiza.

