La Universidad de Tarapacá (UTA) ha llevado a cabo un ciclo de reuniones informativas con el cuerpo académico y directivo de la sede Iquique y Arica, con el objetivo de sentar las bases de su planificación estratégica con miras al 2035. Las presentaciones iniciaron con una lectura amplia del escenario internacional y nacional, marcado por tensiones comerciales globales, déficit fiscal y crecientes desafíos para la educación superior en Chile, contexto que exige prever escenarios y diseñar respuestas sólidas para asegurar la sostenibilidad de la institución.
“Esto implica considerar un análisis de los aspectos que configuran el entorno, y poder detectar de allí oportunidades y amenazas, pero también los recursos, las capacidades, para identificar fortalezas y debilidades, y alinear justamente los recursos y las capacidades con los requerimientos del entorno para generar una perspectiva de desarrollo estratégico”, explicó el rector, Dr. Emilio Rodríguez, quien presidió ambas reuniones.

Durante su exposición, el rector relevó el crecimiento que ha tenido la institución aún en este contexto externo, circunstancias en que la UTA ha logrado posicionarse como una de las 5 mejores universidades jóvenes de América Latina (THE 2024), la adjudicación de 19 proyectos Fondecyt Regular durante 2025, y el haber aumentado su Aporte Fiscal Directo (AFD) en más de un 300% desde 2006 a 2024, quedando en primer lugar de AFD del CRUCH durante 2025, entre otros indicadores más.
Por este motivo, uno de los principales aspectos para continuar este crecimiento institucional, consiste en “considerar a la sede como una unidad estratégica en sí misma, y no solamente como una extensión de lo que se realiza en Arica, en la casa central, sino que dándole a la sede el estatus de unidad académica estratégica con desarrollo descentralizado, es decir, generando las condiciones de autonomía que le permitan un crecimiento cualitativo y cuantitativo”, apuntó el rector.

“Gran parte del desarrollo que puede lograr nuestra Universidad, está también en esta región (Tarapacá) que es próspera, que está creciendo, que se desarrolla, y en la cual nosotros tenemos un espacio de crecimiento realmente significativo”, profundizó.
Esta ‘descentralización’ del direccionamiento estratégico de la institución será aplicado de la misma manera en las facultades y carreras, en palabras del director de Planificación y Desarrollo, Dr. Giuliani Coluccio, se busca “permear todo el sistema de dirección estratégica a través de planes de desarrollo que generen una amplificación de los resultados operacionales de la institución, y a la vez, dar una respuesta oportuna a los procesos de acreditación, tanto institucional como de carreras”.
En esta línea, el director Coluccio dejó abierta la invitación a las distintas unidades académicas que componen la institución a “trabajar todo este semestre para crear los instrumentos necesarios que nos van a ayudar a tener una mejor universidad”. Trabajo que será realizado de manera conjunta con la Vicerrectoría Académica, a cargo de la Dra. Jenniffer Peralta Montecinos.

“Es una relevante invitación para pensarnos, diseñar y construir juntos, en primer lugar, desde la academia, que es responsable directo del cumplimiento de nuestra misión institucional, sumando también a los estamentos funcionario y estudiantil. Al cuerpo académico ciertamente nos interesa participar en las propuestas, análisis y decisiones estratégicas del futuro de la universidad. En un escenario nacional y del sistema de educación superior complejo, debemos ser capaces de lograr sostenibilidad financiera y sostenibilidad académica para cumplir nuestra misión institucional, una misión que quedó definida y renovada en el DFL-16”, indicó la Dra. Peralta.
De esta forma, la vicerrectora precisó que, de manera más profunda a lo que establecía el DFL-150, la misión actual de la UTA va más allá de la docencia y la investigación, sino que también busca “contribuir en la educación, el aprendizaje y en el desarrollo de personas y profesionales integrales, con pensamiento crítico, que reflejen valores e impacten favorablemente en sus comunidades. Es necesario también, que la investigación e innovación sea pertinente a las necesidades de los territorios”.
“Hoy tenemos la posibilidad, como universidad, como institución, de replantearnos esa mirada a partir de la nueva misión, con compromiso renovado y mirada de largo plazo, con convicción y poniendo nuestras capacidades colectivas en beneficios de nuestra universidad de Tarapacá”, concluyó.
