Un dispositivo que perfecciona los motores diésel se estudia en nuestra universidad. Las pruebas las realiza el académico Sebastián Tolvett Caro (Departamento de Mecánica UTEM) en colaboración con la empresa Han South y estudiantes de Ingeniería Civil en Mecánica.
Esta investigación clave para la eficiencia energética industrial se lleva a cabo específicamente en el Laboratorio de Energía y Automoción Experimental (LEAX). En estas dependencias, el equipo de trabajo evalúa y valida el innovador aparato de origen surcoreano para certificar su potencial real.
La iniciativa, que ya suma más de un mes de desarrollo, cobra especial relevancia frente al escenario económico actual. Según explica Tolvett Caro: «Con la subida de los precios del petróleo y los combustibles, al final las empresas van a requerir algún tipo de sistema que pueda reducir el consumo».

Para llevar a cabo las evaluaciones, se utiliza un banco de motor monocilíndrico diésel de laboratorio. Mediante este equipamiento técnico, los investigadores realizan pruebas e iteraciones controladas donde miden variables críticas como la eficiencia térmica, la potencia, las emisiones y el consumo de combustible, con el objetivo principal de analizar detalladamente el comportamiento del producto y determinar con precisión cómo funciona.
Fases de desarrollo y el rol de la academia
La planificación del proyecto contempla un avance gradual antes de su llegada masiva al mercado. La estrategia comprende una primera etapa experimental interna y, una vez superada la fase de laboratorio, el equipo contempla pasar a una fase de pruebas en vehículos en la calle para posteriormente testear el sistema en camiones de largo recorrido.
El desarrollo técnico cuenta con la participación del profesor Sebastián Tolvett Caro, del Depto. de Mecánica de la Facultad de Ingeniería de la UTEM; además de estudiantes de último año de Ingeniería Civil en Mecánica como Javier Gutiérrez y Cristóbal Cuevas; y de Ignacio Vera, funcionario del mismo departamento. Cuevas valora la instancia, destacando: «Que venga una empresa externa a colaborar con nosotros para potenciar la investigación nos permite entender de cerca cómo se participa y qué fases se deben cumplir en este tipo de trabajos. Si bien esto lo vemos en la teoría, aplicarlo en la práctica es una experiencia muy nutritiva».

Por parte de la firma, el proyecto es impulsado por sus socios y representantes en Chile y Sudamérica, Andrés Mallea y Bernardo Brea Von Wolfersdorf, junto al socio chileno-coreano Hak In Kim y el inventor del dispositivo, Lee Kwangpyo. Los representantes buscan que la institución académica certifique el rendimiento de la tecnología de manera objetiva, confirmando que realmente genera un ahorro de combustible constante en el tiempo.
Desde la perspectiva empresarial, la alianza con la universidad es un pilar estratégico para la evolución técnica. Bernardo Brea Von Wolfersdorf coincide en que «siempre es muy necesario en todas las actividades que se realizan que la empresa esté muy cerca de las universidades porque ahí es donde uno puede ir adquiriendo conocimientos mayores y mejores y uno va evolucionando constantemente».

Finalmente, la experiencia también marca un hito de colaboración internacional para los desarrolladores asiáticos, quienes por primera vez trabajan con una universidad extranjera. Lee Kwangpyo, quien lidera la firma en Corea del Sur desde hace cerca de una década con aplicaciones en camiones y barcos, destaca el rigor del equipo chileno, manifestando que «el profesor Tolvett Caro es muy detallista y riguroso, tiene mucha habilidad y es muy sincero, así que estoy muy agradecido. Tengo altas expectativas de su trabajo».

