El pasado 9 de marzo se llevó a cabo el acto central para conmemorar el Día Internacional de las Mujeres en la UMCE, que reunió a la comunidad universitaria en torno a esta fecha y el cual fue liderado por la rectora Solange Tenorio Eitel y la Oficina de Género y Sexualidades. En dicha actividad, también se desarrolló la firma de convenio con la Corporación La Morada, para quienes requieran apoyo y acompañamiento en torno a casos de violencia de género.
Este convenio permite brindar atención psicológica y/o psiquiátrica, según corresponda, a integrantes de la UMCE —ya sea estudiantes, funcionarias/os o académica/os— que hayan sufrido violencia o discriminación de género. “Con el propósito de fortalecer el trabajo que realiza la Universidad en materia de violencia de género, esta entidad especializada nos apoyará en entregar atención y reparación a personas de nuestra comunidad universitaria”, señaló la rectora Tenorio. Las personas que requieran y acepten la atención de parte de La Morada serán derivadas desde la Oficina de Género y Sexualidades.
“Esta acción es parte de la respuesta institucional frente a la violencia de género de la Política de Género de la universidad, que contribuye en el proceso de reparación de personas que han sido víctimas de violencia de género, hayan o no realizado denuncias en el marco del Protocolo de actuación contra la violencia de género, acoso sexual, acoso laboral de connotación sexual y discriminación arbitraria”, plantea Angélica Marín, coordinadora de la Oficina de Género y Sexualidades.
El convenio implica la atención en el Centro Clínico Eloísa Díaz, perteneciente a la corporación La Morada, que sitúa su trabajo en el ejercicio clínico, investigativo y formativo. Su quehacer está situado en una organización feminista que ha tenido diálogos y participaciones sociales y políticas en décadas de trayectoria. Es así como “el año 2016 apoyamos las primeras manifestaciones feministas contra la violencia al interior de las universidades, momento a partir del cual hemos desarrollado en conjunto con distintas comunidades de educación superior, diagnósticos y reflexiones triestamentales, apoyo en los primeros abordajes de denuncias, en la construcción de protocolos de acción y en la atención en salud mental para personas que han vivido violencia o discriminación de género. De esta forma, la clínica que hoy trabajamos se ha ido también configurando a la luz de esas experiencias situadas, dentro de las cuales se encuentran los distintos convenios que hemos ido desarrollando con la UMCE desde el año 2022”, cuenta Pamela Paredes Yáñez, directora de dicho Centro Clínico.
Contar con un apoyo psicoterapéutico que sea tanto oportuno como especializado constituye una medida eficaz para evitar la cronificación de síntomas que emergen tras haber vivido experiencias de violencia. La importancia de la especialización es vital porque permite abordar de manera precisa a quienes necesitan elaborar vivencias que han desestabilizado su equilibrio psíquico y emocional. “Si no se interviene a tiempo y con las herramientas adecuadas, las personas corren el riesgo de profundizar su malestar. Esta falta de atención oportuna puede llevar incluso a una reconfiguración de sus patrones vinculares y a un agravamiento del concepto de sí mismos/as, derivando en lo que conocemos como trauma vincular. Por ello, la mirada experta garantiza un abordaje que detiene el deterioro del bienestar y promueve procesos de reparación sólidos”, destaca Paredes. Si requieres más información respecto al apoyo de la Oficina de Género y Sexualidades en casos de violencia de género en la UMCE o respecto a este convenio, puedes contactarte al correo [email protected]

