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Foto: UPLA

Segundo Sandoval: El oro mundial que se gestó en los laboratorios de Kinesiología de la UPLA

El Laboratorio Cardiometabólico de la Universidad de Playa Ancha fue clave en la preparación del deportista Segundo Sandoval, campeón del Mundo Máster de Mountain Bike 2026, integrando ciencia, salud y rendimiento.

La historia de Segundo Sandoval Alarcón es un testimonio de que la voluntad no tiene fecha de vencimiento. A sus 77 años, este ciclista de Melipilla se alzó como Campeón del Mundo Máster de Mountain Bike 2026 (categoría E2) en Nevados de Chillán, una hazaña que comenzó a gestarse lejos de las montañas, en uno de los laboratorios de la Universidad de Playa Ancha.

Antes de conquistar la cima, Sandoval pasó por el Laboratorio Cardiometabólico de la carrera de Kinesiología, donde la ciencia se puso al servicio de su sueño. «Agradezco a la UPLA, una institución estatal, por facilitarme esta evaluación; fue fundamental para alcanzar mi meta», relata el campeón, quien inició en el pedalismo hace casi cuatro décadas por una recomendación médica.

El vínculo entre el éxito deportivo y la academia fue facilitado por Juan Pablo Alarcón Cortés, docente del Departamento de Rehabilitación, Intervención y Abordaje Terapéutico. El académico no solo aplicó la calorimetría indirecta para determinar la aptitud cardiorrespiratoria de Sandoval, sino que utilizó estos datos de alta precisión para que el entrenamiento —liderado por Pedro Palma— fuera diseñado milimétricamente. «Gracias al análisis del intercambio de gases entre oxígeno y CO2, se lograron identificar las zonas exactas de esfuerzo necesarias para transformar a un deportista de gran trayectoria en un monarca mundial, demostrando que el conocimiento universitario es el motor que impulsa el talento regional», afirmó el académico UPLA.

Primer año de funcionamiento

Con un año y medio de funcionamiento, el Laboratorio Cardiometabólico de la Facultad de Ciencias de la Salud se ha consolidado como un espacio de vanguardia único en su tipo. Este centro permite realizar evaluaciones de alto estándar, fundamentales no solo para el mejor rendimiento, sino para el bienestar integral de la comunidad.

«Contar con tecnología de este nivel en una universidad pública refuerza el compromiso de la UPLA con la excelencia académica y la vinculación con el medio, lo cual permite que deportistas y ciudadanos comunes accedan a herramientas que antes parecían reservadas solo para la élite profesional», comentó Juan Pablo Alarcón.

Agregó que el impacto del laboratorio trasciende las medallas de oro. Su labor se extiende al ámbito clínico-terapéutico, colaborando en investigaciones con el Hospital Eduardo Pereira para mejorar la calidad de vida de pacientes con cáncer.  Además, la carrera de Kinesiología imprime un sello gerontológico crucial en su quehacer: el Laboratorio promueve un envejecimiento activo al prescribir ejercicios basados en evidencias científicas. Es aquí donde la técnica se humaniza, permitiendo que personas mayores encuentren en la actividad física una herramienta de salud, autonomía y, por qué no, de gloria deportiva.

Para la Facultad de Ciencias de la Salud, este laboratorio es el corazón de una misión mayor: estar al servicio de las personas a través de la kinesiología moderna. El caso de Segundo Sandoval es la prueba viva de que, cuando los recursos institucionales se alinean con la pasión humana, los límites se desvanecen. Hoy, la UPLA celebra no solo un título mundial, sino la consolidación de un espacio donde la investigación y la comunidad se encuentran para demostrar que una vida activa y saludable es posible en todas las etapas, inspirando a las nuevas generaciones a ver en la salud un camino de superación constante.

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