En una ceremonia que relevó el valor de la democracia universitaria, nuestra casa de estudios, a través de la Dirección de Actividades Estudiantiles, realizó la asunción de los Centros de Estudiantes para el período 2026, instancia que reunió a autoridades, dirigencias estudiantiles y comunidad universitaria.
Durante la jornada, el rector Forlín Aguilera Olivares destacó el rol fundamental de la dirigencia estudiantil en el desarrollo institucional, subrayando la importancia del trabajo conjunto y la construcción de confianzas. “La dirigencia estudiantil es sumamente importante para el desarrollo de una comunidad sana, una comunidad universitaria que desde las diferencias genere justamente una mejor universidad”, señaló, agregando que “no hay que tener miedo a las disidencias, porque desde ahí se construyen mejores espacios”.
En esa línea, el rector enfatizó el enfoque de co-construcción impulsado por el gobierno universitario, relevando experiencias concretas de trabajo conjunto con la dirigencia. “Cuando hablamos de coconstrucción, es eso: no imponer, sino trabajar en conjunto. La voz del estudiantado es fundamental para avanzar hacia una mejor universidad”, sostuvo, junto con reiterar el compromiso institucional de fortalecer la participación y apoyar la modernización de los estatutos estudiantiles.
Asimismo, la autoridad valoró el contexto en el que se desarrolla este proceso, marcado por la reciente acreditación institucional por cinco años, destacando el aporte del estamento estudiantil en este logro.
Por su parte, el presidente de Ingeniería Comercial y representante del Consejo de Presidencias, Vicente Iribarren Araya, valoró los espacios de participación promovidos por la universidad, señalando que “La Universidad de Atacama, al facilitar que los centros de estudiantes operen como organismos autónomos y pluralistas, fortalece la integración del estamento estudiantil en el desarrollo institucional”, indicó.
Iribarren también planteó desafíos relevantes para el nuevo período, como la necesidad de aumentar la participación en los procesos eleccionarios y avanzar en la actualización normativa. “La baja concurrencia representa un desafío crítico que debemos enfrentar con una cultura estudiantil más informada y activa. A esto se suma la urgencia de modernizar estatutos que tienen más de 39 años, para contar con mecanismos más ágiles y acordes a la realidad actual”, expresó.
En su intervención, además, hizo un llamado al ejercicio responsable del liderazgo, enfatizando que la representación estudiantil implica un compromiso ético con el bien común. “Ser dirigente no es un espacio de beneficio personal, sino un deber orientado al servicio, a representar con transparencia y a gestionar soluciones para el bienestar del estudiantado”, puntualizó.
Desde el Tribunal Calificador de Elecciones (TRICEL), las estudiantes Aracelli Barraza y Rocío Valenzuela entregaron un mensaje cercano a las nuevas dirigencias, recordando su propia experiencia y destacando el valor del trabajo colectivo. “El liderazgo estudiantil no se trata de una sola persona, sino de la fuerza del trabajo en equipo. Nadie llega lejos caminando solo”, señalaron.
Asimismo, invitaron a las y los nuevos representantes a asumir este desafío con compromiso y visión amplia de comunidad. “La universidad es un ecosistema; cuando trabajamos articuladamente, logramos transformaciones que trascienden el aula. Esta es una etapa donde se forja el carácter y donde descubrimos que podemos impactar positivamente en la vida de los demás”, destacaron.
La ceremonia finalizó con el reconocimiento a las y los estudiantes electos, quienes asumirán la responsabilidad de representar a sus respectivas carreras durante el período 2026, en un contexto institucional que busca fortalecer la participación, el diálogo y la construcción colectiva de una mejor universidad.
A continuación, comparto con ustedes las siguientes imágenes:









