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Pedro Palominos - Rector Universidad de Santiago de Chile

Biobiochile.cl: Recortar el presupuesto de las universidades es recortar oportunidades para Chile

Una orquesta que deja de tocar. Un coro que pierde sus voces. Un planetario que cierra sus puertas a las escuelas. Estas pérdidas también importan al discutir recortes al presupuesto de las universidades. No caben en una planilla presupuestaria, pero empobrecen la vida de una comunidad.

Entrevista a Pedro Palominos – Rector Universidad de Santiago de Chile

El proyecto de Presupuesto 2027 amenaza funciones esenciales de las universidades estatales: la formación, la investigación y el acceso ciudadano a la cultura y al conocimiento científico. Como rector de la Universidad de Santiago de Chile, me preocupa que las restricciones financieras nos obliguen a las universidades estatales a medir iniciativas de enorme valor público únicamente por los ingresos que generan.

Planetario, la Orquesta, los Coros y Radio Usach expresan una misión universitaria fundamental, que las universidades estatales cumplen a lo largo del país: crear y difundir conocimiento, compartirlo con la sociedad y contribuir a que se transforme en cultura. ¿Qué valor tiene que una niña descubra el universo y despierte su interés por la ciencia? ¿O que una familia asista a un concierto que de otro modo estaría fuera de su alcance? Su importancia excede cualquier cálculo de rentabilidad.

También está en juego la formación integral de nuestros jóvenes. Una universidad no solo entrega competencias profesionales: abre espacios para el pensamiento crítico, la sensibilidad artística, la convivencia democrática y el compromiso con los demás. Reducir esas experiencias empobrece la educación y limita las herramientas con que las nuevas generaciones participarán en la sociedad.

Las cifras exigen atención. Según el Consorcio de Universidades del Estado, el programa de Fortalecimiento de la Educación Superior Pública disminuye un 8,5% respecto del presupuesto vigente de 2026 y concentra más del 90% de la rebaja propuesta en los programas analizados. Son recursos que sostienen capacidades difíciles de reconstruir.

Es positivo que el país destine más recursos a la educación inicial. Durante los primeros años de vida, el cerebro presenta una extraordinaria plasticidad y se establecen bases decisivas para el aprendizaje. Fortalecer esa etapa es una inversión indispensable. Pero educar es un proceso continuo: no podemos cercenar una etapa para potenciar otra. Chile necesita acompañar las trayectorias educativas desde la primera infancia hasta la formación superior y a lo largo de la vida.

Esa continuidad es especialmente importante para la movilidad social. Para miles de estudiantes, ingresar a la universidad amplía las oportunidades de toda una familia. Sin embargo, el acceso no basta: se requieren tutorías, nivelación y apoyos para permanecer y titularse. Por eso preocupa la disminución del 3,2% que el CUECH identifica para el Programa de Acceso a la Educación Superior (PACE). Abrir una puerta y debilitar el acompañamiento para atravesarla contradice el propósito de reducir desigualdades.

La investigación también exige continuidad. Cuando faltan recursos para laboratorios, equipamiento y equipos científicos, se pierden años de experiencia y oportunidades de responder a desafíos en salud, productividad y medioambiente. Lo mismo ocurre con el trabajo junto a escuelas, municipios y organizaciones sociales, que lleva capacidades universitarias a los territorios.

Quienes dirigimos universidades públicas debemos administrar con rigor y rendir cuentas. Pero el Estado también debe financiar de manera coherente las funciones que encomienda a sus instituciones. Por eso llamo al Gobierno y al Congreso a revisar estas rebajas y proteger el financiamiento institucional, el PACE, la investigación y la vinculación con las comunidades.

Chile necesita responsabilidad fiscal y visión de futuro. Cuando un estudiante abandona sus estudios, una investigación se interrumpe o una comunidad pierde un espacio cultural, el país no está simplemente gastando menos: está renunciando a oportunidades que le tomó décadas construir.

Pedro Palominos
Rector Universidad de Santiago de Chile

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