Carta abierta: Rectoras y Rectores del Consorcio de Universidades del Estado de Chile (CUECH) al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

Señora
Ximena Lincolao Pilquian
Ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación
Presente

De mi consideración: 

Junto con saludarla cordialmente, me dirijo a Usted en mi calidad de Presidenta del Consorcio de Universidades del Estado de Chile (CUECH), para expresarle la preocupación de los rectores y rectoras miembros de esta Corporación, ante los recientes anuncios del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación respecto de modificaciones al concurso Fondecyt Postdoctoral que, a nuestro juicio, podrían afectar principios que históricamente han sustentado la excelencia y legitimidad de esta iniciativa.

El mayor valor de Fondecyt reside en una calidad y rigurosidad académica que se ha mantenido constante a través del tiempo, pues las investigaciones que financia son seleccionadas por paneles de expertos académicos y científicos de reconocida trayectoria. En coherencia con ello, las decisiones se han adoptado siempre con base en criterios de mérito profesional, excelencia transversal y aporte real al país. Del mismo modo, existe un amplio consenso en la comunidad científica nacional e internacional en que Fondecyt no es un instrumento para focalizar políticas productivas de corto plazo, sino la base de la soberanía científica de nuestro país.

Un aspecto que consideramos particularmente complejo es que Fondecyt Postdoctoral constituye la puerta de entrada a la carrera científica en Chile, ya que es, para la gran mayoría de nuestros investigadores e investigadoras, el primer instrumento de financiamiento tras la obtención del doctorado. Por lo tanto, restringir las áreas temáticas elegibles en esta etapa inicial no representaría una medida acotada o transitoria, sino, por el contrario, una condicionante desde su origen a las trayectorias científicas del país, con efectos que se proyectarían y profundizarían en el mediano y largo plazo. 

Asimismo, consideramos necesario expresar nuestra inquietud respecto de las señales que el Ministerio ha dado en relación con las Ciencias Sociales, las Artes y las Humanidades. La complejidad de los desafíos que enfrenta el país y el mundo hace necesario superar cualquier visión fragmentada del conocimiento y reconocer el carácter complementario de las distintas disciplinas.

Los grandes desafíos contemporáneos, tales como el cambio climático, las migraciones, el envejecimiento de la población, la confianza en las instituciones o la desinformación que tensiona nuestra convivencia democrática, requieren aproximaciones interdisciplinarias capaces de integrar las dimensiones científicas, tecnológicas, sociales, culturales y humanas. Una innovación tecnológica o biomédica, por avanzada que sea, solo alcanza su verdadero impacto cuando comprende las personas, las culturas y las sociedades en las que se desarrolla y aplica.

Chile necesita, sin duda, fortalecer su capacidad de innovación tecnológica y aplicada, pero también requiere, hoy más que nunca, una visión integral del conocimiento, en la que las ciencias, las artes y las humanidades contribuyan conjuntamente a comprender nuestros desafíos y a construir soluciones pertinentes, sostenibles y al servicio de la sociedad.

Finalmente,  quisiéramos señalarle que nos preocupa que estos cambios se hayan adoptado sin considerar la opinión experta de las sociedades científicas del país, chilenas e internacionales, ni de las universidades y centros de formación científica avanzada de mayor nivel en Chile, que ya han advertido sobre las negativas consecuencias que podría tener una focalización de los recursos de Fondecyt Postdoctoral en unas pocas áreas científicas definidas sin una deliberación científica suficientemente amplia.

Como universidades públicas, tenemos una responsabilidad central en la formación de nuevas generaciones de investigadoras e investigadores y en la generación de conocimiento en todas las áreas y territorios del país. Desde esa responsabilidad, nos permitimos formular un llamado constructivo y urgente al Gobierno y al Congreso para abrir un espacio de diálogo amplio, técnico e integrador con las comunidades académicas y científicas, antes de avanzar con decisiones que pueden tener consecuencias de largo plazo para el desarrollo de la ciencia y del país.

Como rectoras y rectores de las universidades del Estado, manifestamos nuestra total y activa disposición a colaborar estrechamente con el Gobierno, el Congreso Nacional y las sociedades científicas en la formulación de una Política Científica de Estado de largo plazo, que tenga como único norte el desarrollo de nuestro país. Para ello, proponemos formalmente la creación de una mesa de trabajo técnica que aborde, a lo menos, las siguientes temáticas urgentes:

Evaluación integral del sistema de financiamiento, analizando de manera rigurosa el impacto de los instrumentos de fomento vigentes, resguardando la base de investigación fundamental y abriendo, de forma equilibrada, canales para la transferencia e innovación aplicada.

Inserción de capital humano avanzado, para diseñar políticas estructurales y realistas para la inserción de doctoras y doctores en el ámbito académico, público y productivo, sin recurrir a la exclusión de investigadores internacionales que enriquecen nuestro sistema.

Fortalecimiento de la descentralización científica, buscando reducir de manera efectiva la brecha territorial y de financiamiento que afecta crónicamente a las universidades públicas de regiones, integrando las potencialidades y vocaciones de cada territorio.

Mejores garantías para instrumentos futuros, estableciendo formalmente, mediante compromisos escritos y vinculantes, el resguardo de los criterios de excelencia transversal en los concursos de investigación, así como una revisión consensuada del futuro de las Becas Chile.

En consecuencia, le solicitamos respetuosamente la revisión de las modificaciones introducidas al concurso Fondecyt Postdoctoral correspondiente a este período y, disponer, a la brevedad, la conformación de una instancia amplia de participación y diálogo, como la que aquí proponemos.

Chile necesita una política científica que combine prioridades estratégicas con una base amplia, diversa y de excelencia para la generación de conocimiento. Ambas dimensiones son esenciales y deben ser abordadas mediante instrumentos adecuados y complementarios. 

Como universidades del Estado, estamos disponibles para contribuir, desde una perspectiva técnica, plural y de largo plazo, a la construcción de una política científica que trascienda los ciclos de gobierno y permita a Chile desarrollar plenamente sus capacidades y potencialidades en materia de conocimiento, ciencia, tecnología, artes y humanidades.

Agradecida de vuestra atención y consideración, se despide atentamente,

MARISOL DURAN SANTIS
PRESIDENTA
CONSORCIO DE UNIVERSIDADES DEL ESTADO DE CHILE