La capacitación, desarrollada en el HUB de Innovación y Emprendimiento FIUDA 2030, permitió a estudiantes e investigadores adquirir herramientas clave para acceder a tiempo de observación en uno de los radiotelescopios más avanzados del mundo, impulsando el desarrollo científico regional y nacional.
Con el objetivo de fortalecer las capacidades científicas y ampliar las oportunidades de investigación en el norte del país, el Instituto de Astronomía y Ciencias Planetarias (INCT) de nuestra casa de estudios, en conjunto con el observatorio ALMA, llevaron a cabo un workshop que estuvo orientado a la formación en el uso de radiotelescopios y la elaboración de propuestas para acceder a tiempo de observación científica.
El director del INCT, Lorenzo Morelli, explicó que ALMA —ubicado en el norte de Chile— permite observar el universo en longitudes de onda milimétricas, distintas a las de los telescopios ópticos tradicionales, lo que abre nuevas posibilidades para estudiar objetos lejanos con alta resolución. En ese contexto, destacó que todas las instituciones astronómicas chilenas cuentan con acceso al 10% del tiempo de observación, el cual se asigna mediante concursos internacionales altamente competitivos.
“Estamos aprendiendo a preparar propuestas para postular a tiempo de telescopio. Esto es clave, porque nos permitirá aumentar la investigación que se realiza desde la región de Atacama”, señaló Morelli, enfatizando que esta formación impacta directamente en el desarrollo científico local.

La capacitación fue impartida por la investigadora Carla Cornil-Baïotto, estudiante de doctorado de la Universidad de Valparaíso y especialista en observaciones con ALMA, quien lideró una jornada práctica centrada en la formulación de proyectos científicos y el uso de herramientas específicas para la radioastronomía.
“Estas instancias permiten que estudiantes e investigadores comprendan cómo acceder a tiempo de observación en ALMA y desarrollen propuestas competitivas a nivel internacional, lo que es fundamental para potenciar la investigación astronómica en Chile”, señaló.
Asimismo, valoró el trabajo que impulsa la Universidad de Atacama en esta área, destacando su crecimiento y proyección: “Se nota el compromiso de la universidad por fortalecer la astronomía y generar oportunidades para sus estudiantes, especialmente en una región que tiene condiciones privilegiadas para el desarrollo de esta ciencia”, agregó.
Desde la academia, Katherine Vieira, del INCT, subrayó la relevancia de este tipo de instancias, considerando el liderazgo de Chile en astronomía a nivel mundial. “Estos instrumentos son complejos y requieren formación especializada. Este curso nos permite adquirir conocimientos clave para que investigadores y estudiantes puedan hacer uso del tiempo de observación que le corresponde al país”, indicó.
Asimismo, destacó que la radioastronomía representa un campo distinto al de la observación óptica tradicional, permitiendo estudiar fenómenos del universo a través de señales de radio emitidas por objetos astrofísicos. “No se trata de escuchar sonidos, sino de generar imágenes y espectros que amplían nuestra comprensión del cosmos”, explicó.
La actividad también tuvo un fuerte impacto formativo en estudiantes del Doctorado en Astronomía y Ciencias Planetarias de la Universidad de Atacama, programa que recibe a una nueva cohorte anual y que se posiciona como un polo de desarrollo científico en la macrozona norte. Para los futuros astrónomos, este tipo de instancias resulta fundamental para fortalecer sus competencias y proyectar su carrera en investigación avanzada.
Así lo destacó el estudiante de doctorado Alessio Guglielminotti, quien valoró la experiencia como una oportunidad para “aprender nuevas formas de estudiar el universo y generar proyectos que permitan fortalecer el vínculo con los telescopios instalados en Chile”.
El workshop no solo contribuye al crecimiento académico de la comunidad universitaria, sino que también refuerza el rol estratégico de la Universidad de Atacama en la generación de conocimiento desde el territorio. En un país que concentra cerca del 60% de la capacidad astronómica mundial, iniciativas como esta permiten avanzar hacia una mayor participación en la frontera del conocimiento, con impacto directo en la ciencia, la innovación y el desarrollo del país.

